jueves, 21 de mayo de 2015

¿QUÉ SIGNIFICA ESTAR RECUPERADO?

El término RECUPERACIÓN dentro de Salud Mental puede parecer contradictorio y por este motivo ha sido poco estudiado.

Desde esta página nos gustaría reflexionar entre todos y abrir un entorno de reflexión en el que puedan manifestar su opinión de lo que implica estar recuperado cuando se tiene un diagnóstico de un Trastorno Mental Grave.

Gracias por la participación y como siempre esperamos que disfruten mucho con esta nueva entrada.

lunes, 18 de mayo de 2015

HABLAMOS DE COGNICIÓN SOCIAL

 El término cognición social (CS) comienza a estudiarse como un factor determinante en varias patologías mentales en torno a 1990 y hace referencia a:
  • Las operaciones mentales que subyacen a las interacciones sociales que incluye la percepción, la interpretación y la generación de respuestas a las intenciones, disposiciones y conductas de los demás1 .
  • También se puede definir como el conjunto de procesos cognitivos implicados en cómo la gente piensa sobre ella misma, otras personas, situaciones sociales e interacciones.
  • Así mismo se considera que son los procesos y funciones que permiten a la persona entender, actuar y beneficiarse del mundo interpersonal.
Estos procesos cognitivos sociales son los implicados en cómo elaboramos inferencias sobre las intenciones y creencias de otras personas y cómo sopesamos factores situacionales sociales al hacer dichas inferencias2.
Hay una estrecha relación entre CS y funcionamiento social, pues la habilidad de procesar rápidamente estímulos sociales es esencial para las interacciones sociales. Por otro lado los problemas en esta área pueden tener un impacto en todos los tipos de actividades sociales, ocupacionales y para mantener una vida independiente3.
La CS es un constructo complejo que implica varios dominios o dimensiones como son el procesamiento emocional, la teoría de la mente, el estilo o sesgo atribucional y la precepción y conocimiento social.

       Procesamiento emocional (PE)
También se conoce como percepción de la emoción, reconocimiento de la emoción, reconocimiento de lo afectivo o percepción de lo afectivo y se refiere a la habilidad de la persona en la percepción, interpretación y manejo de las emociones a partir del reconocimiento y discriminación facial de las emociones, reconocimiento de la prosodia (voz/tono), o alguna combinación de ellas. Implica el reconocimiento y la identificación exacta de la emoción en la expresión facial y de la voz de los otros.

Los estudios muestran que los pacientes con trastorno en el espectro de la esquizofrenia presentan dificultades en:
  • Reconocer y entender las expresiones faciales de las emociones de los otros.
  • Presentan un déficit en la expresión de sus propias emociones.
  • En las pruebas de reconocimiento facial, a los pacientes les resulta más fácil de reconocer la alegría, el miedo y el asco y menos fácil el enfado.
  • Las caras neutras las confunden con expresiones negativas4.
Las dificultades en la percepción de caras y emociones obstaculizará la inferencia de segundas intenciones, comprender miradas, deseos y conductas de los otros, la denominada ceguera mental o ausencia de teoría de la mente, lo que afecta gravemente la conducta social5.
Las emociones básicas como la alegría, la rabia, el miedo, el asco, la tristeza o la sorpresa, se expresan mediante una configuración muscular facial que ha sido estudiada por Paul Ekman que diseñó una manera de identificar y diferenciar las expresiones faciales mediante el estudio de los músculos que intervienen en ellas6. Anteriormente a Ekman, este estudio lo realizó Charles Darwin (1809-1882) que fue el primer científico que estudió las emociones en los seres humanos y en los animales y lo plasmó en su libro “La expresión de las emociones en los animales y en el hombre7

Teoría de la mente (ToM)
El concepto de ‘teoría de la mente’ (ToM) se refiere a la habilidad para comprender y predecir la conducta de otras personas, sus conocimientos, sus intenciones y sus creencias8. Y hace referencia a la capacidad para hacer inferencias sobre los estados mentales propios y de otros (intenciones – disposiciones – creencias). La ToM implica la habilidad para inferir las intenciones y creencias de los demás y fue definida por Premack y Woodruff como la habilidad para conceptualizar los estados mentales de otras personas (metarrepresentaciones) para así poder explicar y predecir gran parte de su comportamiento.
Algunos autores dividen la teoría de la mente o la también llamada mentalización en dos tipos, la mentalización implícita e explícita.
  • La mentalización implícita parece participar en la toma de perspectiva en el seguimiento de los estados intencionales de los demás y se ha observado en una variedad de animales sociales además de en humanos.
  • La mentalización explícita parece ser aquella exclusiva de los humanos y tiene que ver con la metacognición, es decir, la habilidad para reflexionar sobre las propias acciones y pensamientos 9
La teoría de la mente necesita de otras habilidades básicas, como por ejemplo, ser consciente de uno mismo y diferenciarse de los demás, entender que los demás pueden percibir las situaciones desde un punto de vista distinto al nuestro y ser capaces de darnos cuenta que los objetivos e intereses de los demás no tienen porque coincidir con los nuestros. Además, parece un requisito esencial para bromear y entender chistes, mentiras, indirectas y el sarcasmo.
Los estudios muestran que los pacientes con Trastorno Mental Grave (TMG) presentan déficits también en esta área:
  • Dificultad para inferir cuáles son los estados mentales de los otros.
  • Dificultad para atribuirse ellos mismos estados mentales o para atribuirlos a otros.
Por otra parte hay discrepancias respecto a este tema, ya que algunos autores plantean que para desarrollar ideas delirantes es necesario contar con una ToM. Los estudios han mostrado que el déficit en ToM está asociado a la tipología sintomática:
  • Los pacientes con síntomas negativos y desorganización podrían presentar peores resultados que los pacientes con sintomatología positiva.
El estudio de la ToM incluye: (1) creencias de primer y segundo orden, (2) metedura de pata, (3) insinuación, (4) comprensión de historietas y (5) humor.
En el trabajo de Rguez de Guzmán y col. (2012)10 realizan una división en tres bloques:
  1. Tareas clásicas
    1. Falsa Creencia de primer orden: Tarea de cambio inesperado de objeto ( Wimmer y Perner,1983)
    2. Falsa Creencia de segundo orden (Sullivan y col., 1994) Atribuciones de falsa creencias a los demás como “María piensa que su madre cree”.
  2. Ampliaciones posteriores: comprensión de las emociones.
    1. Emociones secundarias, socio-convencionales y morales (Bennet y Mathews,2000)
      1. Tarea de transgresión a la norma Socio-convencional.
      2. Tarea de transgresión a la norma moral.
    2. Comunicaciones no literales, Historias extrañas: ironía, mentira y mentira piadosa (Happé,1994)
  3. Desarrolladas por el equipo de investigación.
    1. Emociones secundarias (Tarea del perro)
    2. Emociones primarias y primarias paradójicas (Tarea del Tobogán)
    3. Cuentos tradicionales.
Estilo o sesgo atribucional (EA)
Es la manera de explicar y dar sentido a las interacciones sociales o las explicaciones o razones que uno da a las causas de resultados positivos o negativos. El significado de un acontecimiento se basa en la atribución que el individuo hace sobre su causa.
Cada uno de nosotros tenemos una tendencia a usar un tipo determinado de atribuciones, y esto constituye lo que se denomina: estilo atribucional. Hay diferentes tipos de atribuciones, según su generalización situacional, su generalización  temporal y según dónde situamos el control de nuestras atribuciones. Se utilizan tres dimensiones descriptivas:
(a) Internalidad-Externalidad (Locus de control): definido como el grado en que uno se considera responsable del suceso.
  1. Atribuciones internas o LOCUS DE CONTROL INTERNO. Se sitúa la causa de los resultados en el sí mismo; la causa de lo que acontece lo situamos en nuestra propia persona: “llegué tarde a la cita porque soy un desastre incapaz de controlar la hora”.
  2. Atribuciones externas o LOCUS DE CONTROL EXTERNO. Se sitúa la causa de los resultados en factores externos: “llegue tardé porque me llamaron en el último momento”.
Se ha observado que las personas con problemas de autoestima suelen desarrollar el siguiente estilo atribucional:
  • Ante situaciones positivas (un logro o un éxito): atribuciones externas, específicas e inestables. Es decir, que ante algo que he logrado o realizado de forma positiva se piensa que es debido al azar o la suerte (externo) y que ha ocurrido puntualmente y no se repetirá (específica e inestable).
  • Ante situaciones negativas (fracasos) atribuciones internas, globales y estables. Es decir, ante un fracaso me digo que es debido a mi incapacidad o inhabilidad, que ocurrirá en más situaciones y que nunca cambiará.
(b) Estabilidad-Inestabilidad (Temporales): cuando la causa del suceso está presente durante todo el tiempo; su contrario sería transitoriedad, o inestabilidad
  1. Atribuciones estables. La causa de que sucede se perciba como inmutable, repitiéndose en el futuro: “siempre llegaré tarde”. 
  2. Atribuciones inestables. La causa se interpreta como una situación “hoy, ahora”, y no se relaciona con ningún espacio temporal, ni pasado ni futuro: “hoy he llegado tarde”. 
(c) Globalidad-Especificidad Situacionales): cuando un aspecto del suceso o de su explicación domina a todos los otros aspectos de la vida de la persona; su opuesto es circunstancial o específico.
  1. Atribuciones globales. La explicación de un hecho concreto se generaliza a otros hechos o situaciones de la vida de cada uno, como en el ejemplo anterior: si llego tarde a una cita pienso “siempre llego tarde a todos los lados”.
  2. Atribuciones específicas. No se establece conexión entre la causalidad de un hecho o situación concreta y otras situaciones de nuestra vida, como por ejemplo, en el sentido contrario al anterior, si llego tarde a una cita me digo: “me he entretenido acabando una cosa, pero no llego tarde normalmente; la próxima vez saldré antes de casa”.
La mayor parte de las investigaciones en esta área, considera la relación entre errores de atribución y síntomas específicos. Los estudios muestran que los pacientes con TMG tienden a realizar más evaluaciones negativas sobre los demás y sobre sí mismos. Errores observados en los estudios:
  • Los individuos con delirios de persecución y/o paranoia tienden a culpar a otros, más que a las situaciones, de las consecuencias negativas, un error de atribución conocido como “sesgo de personalización”.
  • Atribuir sus malos resultados a otros individuaos (atribuciones externas personales) más que a la situación (atribuciones externas situacionales).
  • Exagerar, distorsionar, centrarse en aspectos hostiles/amenazantes.
  • Saltar a las conclusiones de manera precipitada.

Percepción Social (PS) y Conocimiento Social (CS)
Estas dimensiones hay trabajos que las definen de manera independiente y otros lo unen en una sola dimensión.
  • PS: Decodificación e interpretación de las claves sociales (contexto, normas, roles, metas). Dentro de la Percepción social se consideran, la capacidad para valorar el contexto social y la capacidad para valorar reglas y roles sociales (percepción de estímulos → integración contextual). Incluye tanto la percepción de indicaciones presentadas por una sola persona como la percepción de relaciones entre personas.
  • CS: En el Conocimiento social o esquema social entraría la capacidad para identificar los componentes que pueden caracterizar una determinada situación social (acciones – roles – reglas – metas).
1 Incluye las notas del seminario de Dr. Guillermo Lahera Forteza de la Universidad de Alcalá (3-03-15).
2 Aproximaciones a la evaluación de la cognición social en la esquizofrenia. Inma Fuentes, Juan Carlos Ruiz, Sonia García, M. ª José Soler. Rehabilitación Psicosocial 2008; 5 (1 y 2): 25-30
3 Cognición Social en la Esquizofrenia: Breve revisión de conceptos e instrumentos de valoración. F. Palha. Rehabilitación Psicosocial 2008; 5 (1 y 2): 31-37.
4 Esquizofrenia: déficit en cognición social y programas de intervención (2008) I Fuentes Durá, JC Ruiz Ruiz, Sonia García Ferrer, MJ Soler Boada y C Dasí Vivo .Información Psicológica, nº 93, pag. 53-64
5 La cognición social en el daño cerebral traumático. Propuesta de intervención. Laura España. Institut Guttmann, 2012. Obtenido en : http://www.hela03.es/wp-content/uploads/2013/09/Trabajo_LauraEspa%C3%B1a.pdf
6 Paul Ekman. “El rostro de las emociones. Signos que revelan significado más allá de las palabras”. Ed. Círculo de Lectores,2004
7 Charles Darwin. “La expresión de las emociones en los animales y en el hombre” Alianza Editorial ,1984
8 J. Tirapu-Ustárroz, G. Pérez-Sayes, M. Erekatxo-Bilbao, C. Pelegrín-Valero. ¿Qué es la teoría de la mente? REV NEUROL 2007; 44 (8): 479-489
9 Frith, C. D., & Frith, U. (2012). Mechanisms of Social Cognition. Annual Review of Psychology, 63(1), 287–313. Obtenido en: http://is.muni.cz/el/1423/podzim2012/PSY277/um/35778948/FRITH_FRITH_mechanism_soc_cog.pdf
10 N. Rodríguez de Guzmán, EM García, AB Gorriz y R. Regal. ¿Cómo se estudia el desarrollo de la mente? Jornades de Foment de la Investigació. Universitat Jaume I, Valencia. Obtenido en : http://www.uji.es/bin/publ/edicions/jfi8/psi/20.pdf

Entrada realizada por Montserrat Alviani
Imagen de Rene Magritte

jueves, 16 de enero de 2014

José María Álvarez, psicoanalista: “El delirio de la locura es una defensa, un intento de reequilibrio del sujeto”


Realizamos una nueva entrada con un enlace al blog La Casa de la Paraula, que han publicado una entrevista al psicoanalista José María Álvarez donde expone los conceptos que ha desarrollado en su libro Estudios sobre la Psicosis.




Y como siempre, esperamos que la entrada sea de su agrado.


martes, 7 de mayo de 2013

VIVENCIAS DURANTE MI PASO POR LOS DISPOSITIVOS DE REHABILITACIÓN PSICOSOCIAL



De todo, quedaron tres cosas: la certeza de que estaba siempre comenzando, la certeza de que había que seguir y la certeza de que sería interrumpido antes de terminar. Hacer de la interrupción un camino nuevo, hacer de la caída, un paso de danza, del miedo, una escalera, del sueño, un puente, de la búsqueda...un encuentro.

Fernando Pessoa




Gracias a las personas que he encontrado durante mi paso por los dispositivos de rehabilitación psicosocial he podido conocer más a fondo la experiencia psicótica y la devastación que puede llegar a producir; también he podido conocer el acompañamiento útil que los profesionales podemos ofrecerles durante la recuperación.  
El trabajo se basa en las necesidades y el sistema de valores reconocidos por el paciente y, es a partir de éstos desde dónde se van planteando los objetivos. El terapeuta trata de acompasar, de sintonizarse con el otro y desde ahí, invita al movimiento hacia adelante, a probar nuevas formas de continuar con la vida,  sin dejar de estar en horizontal, al lado de un igual. El camino hacia la recuperación es un proceso ÚNICO E IRREPETIBLE, cada persona puede aventurarse a descubrir el suyo.
Ha sido vital observar e ir interiorizando un estilo terapéutico basado en la coconstrucción de un vínculo basado en la CONFIANZA. Esto es especialmente delicado cuando trabajamos con personas que han vivido una crisis psicótica, ya que la propia ruptura personal dificulta su capacidad para conectarse con el otro.
Muchas veces los profesionales creemos que, por el hecho de serlo y ocupar un rol laboral, tenemos derecho a que los pacientes respondan a nuestras preguntas y agarren la mano que les ofrecemos; ésta falta de humildad impide la relación y por tanto cualquier tipo de “cura”.
Al principio sólo somos extraños, incluso invasores de un espacio personal que además, encierra un gran dolor, debemos de ser conscientes de cómo nos percibe el otro y poco a poco ir intentando sincronizarnos, para poder APRENDER DE ÉL y con él. ESTAMOS A SU SERVICIO y no al revés. Debemos cuidarnos de nuestro ego, centrarnos en el otro, y por supuesto superar la dañina lucha de egos que con frecuencia  se da entre profesionales.
Poco a poco mediante el aprendizaje en la residencia y otras áreas de mi vida, voy siendo consciente y trabajando mi capacidad para vincularme, para desarrollar una ACTITUD EMPÁTICA, RESPETUOSA, CÁLIDA, DE ACEPTACIÓN INCONDICIONAL Y AUTENTICIDAD, creo que éste desvelamiento no acabará nunca, hoy puedo decir que continúo con ganas y hacia adelante. Es curioso que estas actitudes parezcan simples y obvias y a la vez infinitas y complejas.

Nuestra mirada como terapeutas, ha de ser una mirada respetuosa y AMPLIA a los seres humanos en su complejidad, que permita hacer visibles, fortalezas psicológicas, cualidades y capacidades en los sujetos objeto de nuestra atención, en sus familias, y en las personas identificadas como importantes o significativas por y para ellos. Cuando ajustamos y  enlazamos diversos procedimientos como un medio para conectar con intereses significativos, estamos propiciando sensaciones de competencia, protagonismo y autoría, que pueden ser optimizadas en el proceso de acompañamiento hacia contextos naturales. Y desde una distancia que favorece el aprendizaje proximal, propiciamos que las experiencias vividas puedan ser puestas en palabras, y sean interiorizadas como experiencias personales y positivas de éxito. Esta forma de proceder, a través de diversos espacios y contextos, facilita que el encuentro con uno mismo pueda vivenciarse como una realidad.

Con frecuencia decimos que la psicosis es una ruptura con la realidad, con el mundo exterior, un alejamiento de los significados compartidos y una regresión donde los significantes se separan de la esencia de las cosas. Con lo experimentado hasta aquí, me doy cuenta de que lo que en realidad se pierde es el contacto con la SINCERIDAD hacia uno mismo; los propios pacientes reconocen que sus experiencias vitales son más dolorosas que su realidad psicótica.
Me doy cuenta de que todo influye, he aprendido a analizar detalles que en otras ocasiones podrían pasar inadvertidos, también a enfocar la atención en poder de lo no verbal y utilizarlo. El terapeuta utiliza un estilo de comunicación que le permite transmitir al paciente su convicción de que es capaz de alcanzar, gracias a su esfuerzo y habilidades, los objetivos que él mismo ha elegido. De esta forma se les ayuda a asumir la RESPONSABILIDAD de sus propias vidas, dejándoles claro que solamente recibirán ayuda cuando realmente quieren conseguir algo implicándose desde una posición proactiva, pero no recibirán ayuda cuando prefieran acomodarse de forma rentista, ya que son ellos los que deciden las metas y la posición que adoptan en su vida.
La intervención no se centra tanto en analizar el contenido de los delirios y las alucinaciones, ni las experiencias traumáticas vividas, sino que se centra en sus potencialidades, sus fortalezas, su parte más sana. Sólo en la medida en que van mejorando se pueden ir abordando los síntomas de la enfermedad y las experiencias negativas, siempre que se considere que esto pueda ser útil para su recuperación. Señalo la importancia del trabajo con las experiencias infantiles, éstas son claves; aunque no son la única clave.
Otra característica importante de este tipo de intervención es que se procura incorporar en todo momento contenidos que se conecten con sus intereses, sus gustos, de forma coherente con su psicobiografía. Se trata de intervenir sin que parezca que estamos interviniendo, de forma que, mediante modelado y aprendizaje vicario, puedan ir incorporando a su repertorio diversas habilidades de un modo más ecológico. Este tipo de intervención transversal es especialmente eficaz en este tipo de pacientes, ya que el aprendizaje más implícito apenas está afectado.
Observar y participar de este tipo de intervenciones me ha revelado una nueva forma de trabajar que considero muy útil; podemos trabajar con cualquier suceso presente, implementando en la vida cotidiana la co-construcción de una identidad más sana y coherente. Es importante ocuparnos de TODO lo que implica la vida, desde lo que aparenta ser más superficial, hasta lo más profundo. Me recuerda a una especie de la microcirugía, debemos ser cuidadosos, consientes de lo que procuramos, concienzudos y escrupulosos en las palabras y los movimientos y por supuesto reconozco que todo esto es posible si el terapeuta confía en la recuperación, en el otro y en sí mismo.

Las vivencias en el ámbito de la recuperación del TMG me han ayudado a tomar conciencia de cómo puedo utilizarme a mi misma y a los equipos de trabajo como instrumentos respetuosos favorecedores de experiencias positivas y así sanar y sanarnos. Me gustaría comentar la importancia del análisis de la contratransferencia, tuve una experiencia que quizás estaba bloqueando el trabajo con un usuario del centro. Se trataba de un varón de 39 años en silla de ruedas por tener una paraplejía consecuencia de un intento de suicidio; esta situación me generaba sentimientos de pena y en parte compadecimiento.  Al través del darme cuenta de mis sentimientos pude elaborar que era una manera de infravalorarlo, y que esto podía limitar su desarrollo, trabajé en la dirección de verlo como una persona capaz, responsable de su vida y de su bienestar.
Las intervenciones familiares son fundamentales para conseguir una recuperación real. Cada cierto tiempo se citan a las familias para que acudan al centro. Con algunas familias trabajamos la sobreprotección, con otras apoyábamos la adaptación a la realidad de la convivencia con una persona en el proceso de recuperación. También son una importante fuente de información para confrontar a los pacientes. En múltiples ocasiones se trabajaban aspectos emocionales y comunicacionales.
Las intervenciones que se promueven son UN MEDIO para que el usuario alcance el éxito y no un fin en sí mismas, por  lo que se van introduciendo, combinando y ajustando con intensidad variable en el momento terapéutico oportuno. Por ello es necesario que los profesionales seamos flexibles, ricos y creativos en habilidades terapéuticas que se adapten a las personas.

Uno de los aprendizajes que me llevo de esta experiencia, es la necesidad y la utilidad de dar información; descubro su función contenedora. En repetidas ocasiones he percibido que el informar con claridad y seguridad significaba para las personas como una especie de puente sobre el que eran capaces de atreverse a seguir caminando.

Otra de las ideas recibidas es que; es al ir contando historias sobre nosotros mismos cómo vamos creando un sentido de quienes somos, ordenamos lo que nos pasa y podemos ir integrando muestras  experiencias, y así podemos insertar nuestra experiencia en un marco cultural compartido. Es característico de las personas con trastorno mental grave el alejamiento parcial de la realidad compartida, por ello se hace necesario trabajar con las gafas del enfoque constructivista y en concreto con técnicas narrativas  que nos puedan acercar.

                Otro de los aprendizajes que me gustaría destacar es la relación entre la salud y EL TENER EN CUENTA AL ORTO. Considero que ésta orientación hacia los demás nos habla de recuperación, muchos de los usuarios se proponían participar en actividades de voluntariado y  se mostraban agradecidos; pude observar que estas conductas se relacionaban con mejoría subjetivas y satisfacción vital. Por ello también puede ser utilizada como herramienta terapéutica. Según León Tolstoi “el que ayuda a los demás, se ayuda a sí mismo”. Personalmente me gustaría agradecer la presencia y la influencia de todas las personas con las que me he cruzado durante esta rotación, he aprendido mucho y ha sido maravilloso encontrar un escenario dónde el trabajo se hace desde la autenticidad del corazón… ¡GRACIAS!

Desde hace mucho tiempo he creído que la confianza o la creencia en algo (aunque a veces puede ser inconsciente o no coincidir con la conducta explícita) es el mejor índice para pronosticar lo que sucederá; más tarde conocí que a esto lo llamaban “profecía autocumplida” y que en el caso de la recuperación de las personas con TMG sabemos que el mejor predictor del grado de recuperación de una persona es la esperanza o expectativas positivas del equipo que trabaja con él. En ésta rotación he experimentado esta realidad y es más, hemos trabajado en ella tanto con los usuarios y su entorno, como con los propios profesionales.

Considero que es importante que nos preguntemos con sinceridad  ¿Qué es la esperanza para mí?, ¿Creo en la recuperación?,  ¿Qué significa estar recuperado?, ¿Creo que transmito esperanza en mi quehacer diario?... ¿hasta dónde creo puede llegar una persona?... mejor hablar de hasta dónde yo puedo llegar, no cortemos las alas del otro porque aún nosotros nos limitamos. He reflexionado y sigo reflexionando sobre estas cuestiones, aconsejo ver y reflexionar con el siguiente vídeo (http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=w-sVl1hNxuY).

Creo que no sólo debemos tener esperanza, también debemos saber que todo lo que nos pasa en la vida puede ser redefinido como una OPORTUNIDAD PARA EL APRENDIZAJE Y EL CRECIMIENTO, tal y como dice Ciompi: La descompensación psicótica aguda es una grave crisis del desarrollo que puede conducir al fracaso existencial o construirse como una ocasión de maduración y cambio.” La crisis es una oportunidad para CONTINUAR con la vida, no debe significar un comienzo, debemos trabajar para integrarla en la psicobiografía de la persona. Hilar el concierto de causalidades que se suceden y nos colocan en un presente capaz de abrirnos a la abundancia.

Tras ésta rotación refuerzo el enfoque centrado en las fortalezas, en la valoración de la parte sana, en el trabajo “microscópico”, concienzudo y diario; en el trabajo que se dirige a la coconstrucción de un sentido vital, coherente e integrado con su propio sistema de valores; en la terapia centrada en el aquí y ahora que crea los contextos y experiencias que favorecen el desarrollo de lo que la persona ya tiene dentro de sí misma: su libertad y responsabilidad de VIVIR su VIDA, su propio proyecto.  Como dice Galileo Galilei: “No se puede enseñar nada a un hombre, solo se le puede ayudar a encontrar la respuesta dentro de sí mismo”

Por otro lado, mi experiencia en el contexto de la terapia grupal con personas diagnosticadas de un TMG es muy positiva, las personas lo vivencian como un espacio abierto, se co-construye como un espacio de  seguridad, confianza, socialización, escucha y acompañamiento. Se pretende la expresión personal de cada persona a través de la palabra, he podido aprender la importancia de conectar los hechos con las emociones para que la expresión de los pacientes sea más profunda y auténtica y así estimular el autoconocimiento. Creo que el autoconocimiento, o al llamado “darse cuenta” es una de las principales llaves del cambio personal, es especialmente enriquecedor el fenómeno de espejo que en un grupo puede darse. Se fomenta el autocontrol y el respeto del otro; consecuencia inevitable de la mejoría; especialmente en los pacientes con TMG que frecuentemente se repliegan en sí mismos. Es necesario salir del egocentrismo perceptivo y ver otros puntos de vista.

En el desarrollo de esta actividad he logrado sentirme cómoda y segura, manteniendo una actitud de acompañante, evitando los prejuicios y sin ideas preconcebidas sobre cómo “tiene que” salir el grupo o sobre el material que “tiene que” ser abordado durante el mismo. La curiosidad y el respeto por las personas que acuden a él me ha ayudado a abrirme y entusiasmarme con éste tipo de trabajo. Ha sido importante fijarme en el proceso que se haya detrás del contenido que los participantes pueden explicitar, ya que trabajando de ese modo las personas pueden conectar con sus verdaderas necesidades y casi como si de magia se tratara, el grupo se une y la identificación de unos con otros se potencia, lo cual hace más fuerte y potente el espacio grupal.


Con la experiencia uno se da cuenta de la estigmatización que viven las familias; considero que muchas de las culpas que sienten pueden estar relacionadas con conceptualizaciones psiquiátricas; desde las “madres esquizofrenógenas” que nombraba Fromm-Reichman, hasta la “emoción expresada”  enunciada por los sistémicos, en parte encierran a las familias en sentimientos de culpabilidad y reproches que los profesionales debemos trabajar. En mi experiencia profesional descubro que otra de las llaves del cambio, junto con el autoconocimiento, es el trabajo con los otros significativos; sobre todo cuánto más grave es la psicopatología. 

Creo que los profesionales deberíamos vivir con autenticidad nuestra profesión y sentir las injusticias del sistema como un agravio hacia nuestra labor; por lo tanto es nuestra misión condenar y cambiar este sistema enfermo, esta sociedad enferma. Durante mi rotación no ha sido agradable percibir actitudes discriminatorias, ofensivas y poco profesionales hacia los pacientes. Es frecuente la utilización de un lenguaje y un formato de relación que nos aleja de la auténtica relación, que nos aleja de la curación; claro que también nos aleja del dolor del otro y es por eso que quizás en algunos espacios supuestamente sanadores, en los que el sufrimiento, se puede respirar; y dónde las realidades de las historias de vida de los ingresados superan con creces las películas de terror, aún hoy por hoy los residentes que por allí pasamos, percibamos que aún queda mucho por andar.  Continúa habiendo un abismo entre el modelo que se procura, que está en la boca de todos y la asistencia real que se ofrece, además quizás esta contradicción, o “doble vínculo” como diría Beateson sea aún más perjudicial.
Por todo ello creo que nuestro trabajo, nuestra responsabilidad, es continuar denunciando, reflexionando y sembrando con autenticidad el modelo de recuperación.
En cuanto a mi experiencia con el Equipo Comunitario Asertivo, quiero decir que es un placer encontrar recursos de carácter fresco y cercano, que transmiten esperanza y fe en la recuperación, dónde la mayoría de los profesionales se muestran cercanos a los usuarios, se trabaja en equipo, con la conciencia de la necesidad de formación continuada,  dónde se destaca la importancia del vínculo en la curación y la puesta en práctica de los valores humanistas de aceptación incondicional, empatía, autenticidad y respeto por el otro.

Para concluir cito las palabras de Shepherd et al., 2008,  que definen el trabajo del ámbito de la recuperación de las personas que conocen el sufrimiento mental grave: “En la base de la  recuperación reside un conjunto de valores sobre el derecho de un  persona a construir por sí misma una vida con sentido, con o sin la continua presencia de los síntomas de una enfermedad mental. La recuperación se basa en los conceptos de autodeterminación y autocontrol. Enfatiza la importancia de la `esperanza´ para mantener la motivación y apoyar las expectativas de una vida individual plena” 

De todo, quedaron tres cosas: la certeza de que estaba siempre comenzando, la certeza de que había que seguir y la certeza de que sería interrumpido antes de terminar. Hacer de la interrupción un camino nuevo, hacer de la caída, un paso de danza, del miedo, una escalera, del sueño, un puente, de la búsqueda...un encuentro.
Fernando Pessoa

Entrada realizada por Diana Pastor Cifuentes

sábado, 16 de febrero de 2013

La locura para principiantes


Realizamos esta nueva entrada con la conferencia que dio el Dr.D. Jose Mª Álvarez en el Colegio de Médicos de Valladolid, organizada por el Seminario del Campo Freudiano de Castilla y León. http://www.psicologosdolto.es/?cat=8
El video de la conferencia lo pueden encontrar en el siguiente enlace : http://vimeo.com/58704121
Como siempre esperamos que disfruten con esta nueva entrada.


lunes, 7 de enero de 2013

Prácticas vergonzosas en la atención a la esquizofrenia, según un informe del Reino Unido



Realizamos esta nueva entrada, como comienzo de año, con un artículo publicado en INFOCOP ONLINE, en el comenta la situación de la atención sanitario a los paciente con enfermedades mentales graves. 



La atención sanitaria que se presta a las personas con esquizofrenia o psicosis resulta vergonzosa, según un informe elaborado por La Comisión sobre Esquizofrenia(The Schizophrenia Comission) del Reino Unido.
Esta Comisión, integrada por un grupo independiente de expertos, pacientes  y organizaciones vinculadas a la salud mental -algunas de ellas, como Rethink, promotoras de los informes que favorecieron la implantación del programa Improving Access to Psychological Therapies en este país-, ha evaluado la atención que reciben las personas con esquizofrenia o psicosis a través de los testimonios de los propios pacientes, extrayendo conclusiones a partir de 2.500 entrevistas realizadas a lo largo de más de un año. “Lo que hemos encontrado” –señala el profesor Robin Murray, presidente de la Comisión, en el prólogo del documento- “es un sistema de atención defectuoso y desmoralizador, incapaz de proporcionar un tratamiento de calidad que garantice la recuperación de estas personas. Esto es claramente inaceptable en una Inglaterra del siglo XXI”.

Entre las deficiencias que ponen de manifiesto este informe están: 

  • La escasa colaboración y toma de decisiones compartidas con los usuarios a la hora de programar el tratamiento.
  • La falta de información a los usuarios acerca de los fármacos que se les prescriben.
  • El manejo inadecuado de la explicación del diagnóstico por parte de los especialistas en salud mental. A este respecto, el informe señala: “los psiquiatras deben ser extremadamente cuidadosos al transmitir el diagnóstico de esquizofrenia, ya que puede generar estigmatización y un pesimismo injustificado en el paciente.
  • La falta de atención a largo plazo a los cuidadores de estos pacientes.
  • La precaria formación de los médicos de Atención Primaria en salud mental.
  • La deficiente implementación de programas de intervención temprana en psicosis.
  • La ausencia de disponibilidad de servicios de tratamiento psicológico para las personas con esquizofrenia y psicosis.
  • La reducida atención a los problemas de salud física que presentan las personas con trastorno mental grave.
  • La falta de programas de apoyo individualizados para la recuperación y mantenimiento del empleo y la vivienda.
  • La escasez de implementación de programas eficaces de prevención de trastorno mental grave en jóvenes.





Les invitamos a leer el informe completo realizado por esta Comisión en la página siguiente 
The abandoned illness y a compartir su opinión con nosotros. Y c
omo siempre esperamos que disfruten con esta nueva entrada, al mismo tiempo que aprovechamos para darles las gracias a todos nuestros seguidores y desearles una buena entrada de año.



Entrada realizada por Carlos Díaz Marcelos

sábado, 6 de octubre de 2012

CIE-11 O DSM-V ¿CUÁL DEBEMOS UTILIZAR?


En esta nueva entrada se incluye un enlace a una entrevista realizada con Geoffrey M. Reed, director de la CIE-11 de la OMS, donde comenta las nuevas aportaciones que ofrece la versión revisada de la CIE y las diferencias con su homóloga americana (DSM-V) http://www.infocop.es/view_article.asp?id=3922

Repasando un poco la historia ,la versión primera de la CIE se originó en París, en 1893, dirigida a la elucidación comparativa de causas de muerte como estimación del nivel de salud pública. Desde aquel entonces ha sufrido revisiones aproximadamente cada diez años; la quinta revisión, en 1938, incluyó por primera vez una categoría psiquiátrica, subdividida en deficiencia mental y trastorno mental.
La sexta revisión (1948) extendió la cobertura de la clasificación a la morbilidad, además de la mortalidad. La novena revisión (1977) tuvo como uno de sus aspectos notables el uso, por primera vez de un glosario aplicado a la definición de trastornos mentales. Esta revisión contiene 17 capítulos principales. El quinto corresponde a los trastornos mentales, y abarca 30 categorías de tres dígitos, organizadas en: 1) condiciones psicóticas orgánicas; 2) otras psicosis; 3) trastornos neuróticos, de personalidad y otros no-psicóticos; y, 4) retardo mental. Dado que en nuestro medio la CIE-9 será oficial aún por unos años más, se incluye un cuadro referencial con sus principales categorías (cuadro Nº 1).
En 1980, la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) publicó en Washington la Tercera Edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-III). El DSM-III alentó prontamente un interés notable en el diagnóstico psiquiátrico, no sólo en su país de origen sino, también, en varias otras partes del mundo. La versión oficial en español apareció en 1983. Sus características innovativas principales incluyeron: 1) uso de criterios explícitos y específicos para la definición de trastornos mentales; 2) reordenamiento de la lista de trastornos mentales, en base mayormente a patrones fenomenológicos o descriptivos; y 3) empleo de un esquema multiaxial para la formulación diagnóstica. En 1987, la APA publicó una revisión moderada, el DSM-III-R, manteniendo los principios básicos ya mencionados. La mayor parte de las modificaciones estuvieron dirigidas al refinamiento de criterios diagnósticos para un buen número de categorías de trastorno mental.
El proyecto para el desarrollo del DSM-IV empezó brevemente después de la aparición del DSM-III-R, no sin crear cierta preocupación por la premura de su elaboración pues se trataba de mantener consistencia con la CIE-10. Entre sus características principales está la de haberse desarrollado con una mayor base académica que las clasificaciones anteriores. Existieron tres etapas en su elaboración: 1) la revisión sistemática de la literatura; 2) el análisis del banco de datos disponible para responder preguntas existentes; y 3) los trabajos de campo focalizados en las nuevas proposiciones nosológicas. En general, se trató de aprovechar la experiencia obtenida con el DSM-III y el DSM-III-R.
Finalmente, se desarrolló trabajos de campo en áreas clasificatorias conflictivas tales como el trastorno de personalidad antisocial, autismo, trastorno mixto ansiedad y depresión, trastorno de conducta y la esquizofrenia. En estos trabajos se trató de comparar los criterios del DSM-III, del DSM-III-R y de la CIE-10 frente a los nuevos criterios propuestos para el DSM-IV (http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/libros/psicologia/manual_psiquiatr%C3%ADa/cap-7.htm)

Como siempre esperamos que disfruten de esta nueva entrada, que ha sido realizada por Jose Luis Morales.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Academia de Especialistas

Realizamos una nueva entrada con el corto realizado por le dibujante Miguel Gallardo y producido por la Fundación Orange. A través de este trabajo se da a conocer el mundo de las personas con autismos. Como siempre esperamos que disfruten de esta nueva entrada.



María Balsa

sábado, 11 de agosto de 2012

Entrevista a Fernando Colina


Realizamos esta nueva entrada con un tema que nos ha llegado a través de nuestra compañera Noemi Gallego. Esperamos que disfruten mucho de las palabras de este gran psiquiatra.


sábado, 28 de julio de 2012

En Pié

Realizamos esta entrada para dar a conocer la Fundación "En Pié" y su material divulgativo. Podrán acceder a su página a través del enlace adjunto y disfrutar de sus vídeos que hemos incluido en esta página. Como siempre esperamos que disfruten de esta nueva entrada.

LA FUNDACIÓN TUTELAR "EN PIÉ"


Un grupo de profesionales multidisciplinares y de familiares de personas con trastorno mental, hemos puesto esta La Fundación Tutelar "En Pié" con la misión en primer lugar de: colaborar con el sistema público y las agencias privadas del sector de la salud mental.